EL ABRAZO FRUSTRADO

Con la novedad de que me he decidido a escribir, me gustaría contarles una historia me paso hace rato cuando íbamos mi esposa y yo en el carro a recoger a Javi y en eso me doy cuenta que mi bote de agua estaba sobre el asiento trasero del carro, mi reacción normal para que no le estorbara a Javi cuando se subiera fue voltearme por el bote, cuando hago eso me doy cuenta que mi esposa se reclina hacia mi lado se me hizo extraño (pero normal jejeje) cuando regreso a mi posición la volteo a ver y estaba triste y le digo que pasa y me dice creí que me ibas a abrazar y me solté a reír.
Lo que te quiero comentar de esa escena chistosa, a todos nos pasa muy seguido pero lo ignoramos.
Es que Dios muchas veces hace lo mismo con nosotros, Él quiere que lo abracemos y nosotros no nos damos cuenta ni siquiera lo pelamos y Él se contrista.
Abraza a Dios y aférrate a Él.
Descansen